Mundo de ficçãoIniciar sessãoEmpiezo a retirar los coágulos de sangre y me asusta ver que la sangre no para de brotar de su piel, sigo una que está por su cuello y baja por su pecho, la ropa me impide ver hasta dónde llega. De inmediato empiezo a desabrochar su camisa con preocupación, me toma de las manos y me detiene, me ve fijamente y su mirada está seria y triste.
—¿Me escuchaste?—, me pregunta escéptico.
—Sí…
—¿Sólo así?, ¿nada más?, ¿sin dudas?
—Es tanto lo que







