Mundo de ficçãoIniciar sessãoAntes de que esté lo suficientemente cerca como para poder respirar su aliento la empujo hacia atrás y la veo fijamente lleno de coraje, ella cae sobre la mesa del café que está entre los sillones haciéndola añicos. Cuando levanta la mirada me ve llena de odio y noto como sus ojos empiezan a llenarse de lágrimas. El ruido de la caída alerta a mi madre que sale corriendo y ve a Amanda en el piso aún.
—¡Cariño!, ¡¿qué te pasó?!—, grita mi madre y se acerca a Amanda para







