Alexander movía su mano derecha sin descanso sobre la superficie de su Tek RMD. Iba y venía por toda la habitación, sin perder de vista la pantalla en la que su hermana y la mujer que creyó nunca volver a ver hablaban sin cesar.
Sabía bien que todos estaban nerviosos y que él no ayudaba para que el ambiente mejorara, pero no tenía idea de cómo hacerlo. Se había sentido en tensión durante horas y la discusión que acababa de sostener con su padre y su hermano no se lo ponían más fácil.
—¿De verda