-¿En serio vivís acá toda la semana?- le preguntó incrédulo del silencio que llegaba a través de las ventanas de aquella zona de terrenos enormes y casas lujosas.
Toda la semana y toda la vida… pensó Rocío con ironía, pero no se lo dijo.
-Sí, es lindo, me permite trabajar sin interrupciones.- le dijo mientras la máquina terminaba de llenar su taza de café.
-Lindo sí, algo… Solitario, también ¿no?- respondió mientras ella señalaba una taza con gesto de interrogación y él aceptaba con un movimien