ALIANA
Es un nuevo día, pero estoy completamente exhausta.
King se sienta derecho, con las piernas cruzadas y los dedos tamborileando mientras alinea sus pequeños vehículos uno por uno. Se le escapa un gruñido suave mientras coloca cada pieza como si significara más que un simple juego.
—Mamá —dice con seriedad—. Este es la escuela. Este es tu oficina y este es donde no se permite entrar a la gente mala.
Aun así, una sonrisa tira de mis labios.
—Tu distribución es perfecta, cariño.
Él asiente