*Kael*
Había perdido la cuenta de las veces que vio a su amigo llorar y gritar de angustia y dolor. Había perdido la cuenta de las veces que lo consoló, diciendo que todo estaría bien y que pronto todo pasaría, que el dolor se iría… No, nada de eso era verdad. Nada estaría bien en un tiempo.
Demasiadas cosas habían ocurrido en el último mes, demasiado para asimilar aún. La desgracia tocó la puerta y entró, sin permiso, llevándose a seres queridos en el proceso y dejando un vacío enorme que no p