Solamente las personas que han perdido a un ser querido saben exactamente lo que es sentir un profundo dolor dentro de sí y un vacío que no se llenará con nada ni con nadie, nunca. El destino a veces es cruel con aquellos que no lo merecen. A veces no entendemos cómo es posible que todo cambie de la noche a la mañana, que todo modifique tanto, al punto de perdernos a nosotros mismos en el proceso. Lo nefasto, sin embargo, es que nadie está preparado para lo que puede ocurrir mañana… No, de hech