La amenaza de Rose no surtió efecto en Leo y esperó a que ella se alejara lo suficiente para poder salir del edificio. Mientras pensaba en lo que haría ahora que se encontraba en esa situación peligrosa, su mánager lo sacó de sus pensamientos.
—¿Acaso me mentiste cuando dijiste que ibas a aceptar quedarte?
Ante esto, el pelirrojo respondió con serenidad.
—Realmente había considerado la posibilidad, pero no esperaba que las cosas terminaran de esta forma.
—¿Qué tanto grabaste? —volvió a pregu