Primera decepción.
Daría.
Mis impulsos estaban empezando a controlarme, sentía la necesidad de correr hacia él, pero no podía.
¿Cómo le explicaría el hecho de que yo sabía que él era mi mate, cuando no he tenido mi primera transformación?
—Atenea, no podemos dejar que el vínculo sea más fuerte —le dije por el enlace.
—Lo sé, pero esta sensación es más fuerte —me contestó.
La verdad fue que cuando quise reaccionar, ya me encontraba en su habitación, oliendo su cama. Parecía una puta enferma haciendo eso.
Por suert