Lena tenía muy claro que eso no podría olvidarlo jamás, disparar y quitarle la vida a un hombre fue lo más horrible que había hecho en toda su existencia. Al menos, ahora había una explicación de quién era.
—Cuando te estaba ayudando a escapar había un hombre que te estaba apuntando. No sé cómo lo hice, no preguntes, pero logré dispararle antes de que él lo hiciera.
—Lena...
—Lo maté —dice ella con la voz ahogada—. Maté al exnovio de Luisana.
—Ay hermana.
Renzo se sentó en la cama y la abrazó,