El descenso hacia el corazón del Olimpo estaba envuelto en un silencio reverente, roto solo por el eco de sus pasos contra las paredes talladas. Los frescos que decoraban los muros eran un testimonio de las glorias y tragedias de los dioses. Representaban batallas cósmicas, pactos antiguos y momentos de sacrificio que habían moldeado el destino del mundo. Las figuras parecían cobrar vida bajo la luz dorada del Orbe que Ethan sostenía, proyectando sombras que danzaban como si el pasado aún estuv