Por Charlotte
No podía dormir y no era por el dolor, mi tobillo me dolía, sí, pero ese dolor me recordaba al hombre del club…
Ni siquiera valía la pena compararlo con Dalton, porque no tenían ni punto de comparación.
El desconocido era de esos que se imponían, que su confianza marcaba la diferencia, y estoy segura que las mujeres se volvían locas por él.
¿Cómo sería la mujer que era la dueña de su corazón? Y me refería al desconocido.
Porque aunque no lo quisiera reconocer, el tipo tenía eso qu