Por Oliver
La acompañé hasta la puerta de la mansión, me di cuenta de que frené mi auto antes de que ella frena el suyo.
Ella no prestó atención a ese detalle, porque yo no tendría porqué saber dónde vivía.
Entró a su casa y yo me dirigí hacia la mía.
Caí rendido.
Hacía mucho tiempo que no tenía una noche de locura total.
Ni siquiera estoy seguro si alguna vez viví algo así.
Charlotte es distinta a todas las mujeres, es una pantera con cara de niña y fuego de diablo.
Me desperté cerca del medio