129
Punto de vista de Ian
La encontramos.
En el momento en que capté su olor, débil pero aún allí, fue como si el mundo se redujera a esa única cosa: Sophia. Su dolor, su sufrimiento, todo se derrumbó sobre mí, más agudo y más real que cualquier cosa que hubiera sentido en mi vida. No dije una palabra mientras avanzaba, más rápido de lo que jamás creí posible, impulsado únicamente por la necesidad de llegar a ella. Para salvarla.
El lugar donde la retenían era un almacén decrépito, que apestaba