130
El punto de vista de Jacob
La tensión en la habitación era lo suficientemente espesa como para cortarla con un cuchillo. Jenny caminaba de un lado a otro, con las manos apretadas en puños, mientras Ian estaba sentado, con el rostro enterrado entre las manos. No estaba acostumbrado a estar así… indefenso. Ninguno de nosotros lo era. Habíamos pasado días buscando a Sophia, y ahora que finalmente la teníamos de espalda, rota pero viva, la adrenalina que nos había mantenido en movimiento estaba