Capítulo 18. Títeres
Mark llevó a Anabella detrás de unas telas y palmas de decoración, era un lugar bastante privado sin estar lejos de todos, un rinconcito para amantes.
—Habla rápido —espetó Anabella con los brazos cruzados—, y me vas explicando ¿cómo debo interpretar el mensaje que me enviaste?
—Lo interpretarás como lo que es, Lizzie y tú son mías y eso no cambiará nunca.
—Ah sí…, pues no entiendo cómo es eso posible si ya estamos divorciados.
Mark pasó sus manos por el cabello y se acercó mucho