El ambiente estaba cargado, denso como el aire antes de una tormenta. En otro momento, Jacobo habría tomado las cosas con calma, analizando cada palabra con la serenidad. Quizás hasta lo habríamos hablado con tranquilidad, encontrando un punto medio entre su carácter férreo y mi necesidad de explicarme. Pero esta vez no. Esta vez todo era diferente.
Su enojo flotaba en el aire como una amenaza, un incendio que se avivaba con cada respiro. Sus emociones estaban al límite, Yo, en cambio, me refug