Capítulo 54 Nuestra pasión me va a matar.
Habíamos terminado juntos, agotados y completamente mojados, nos dejamos llevar por nuestro deseo y amor que nos tenemos.
A los minutos, seguíamos abrazados en la tina. Cuando el dejo de abrazarme para llevarme a la regadera y darnos un baño. Para poder ir a descansar.
Comencé a lavarme el pelo con paciencia y suavidad, no quería que se le hicieran nudos, porque no tenía modo de como cepillarlo.
Entonces me di cuenta que el me veía, mientras las gotas de la regadera me cubrían y se deslizaban p