Mundo de ficçãoIniciar sessãoAmelia a pesar de tener poco de tratarlo, lo conocía bien. “¿Quieres cargarla?”.
Él asintió, Amelia se levantó de la mecedora y puso a la pequeña en los brazos de Lucas, la observaba detenidamente, sus brazos, sus labios, sus ojos, su boquita, era tan pequeñita y frágil, acaricio su mejilla tal como lo hizo Amelia.
Levantó su cabeza y miró fijamente a Amelia. “Yo prome







