Jun se acercó nervioso, pero Brendan no le quitó los ojos de encima ni por un instante. Notando la intensidad en su mirada y lo que quería, se inclinó colocando sus rodillas en el suelo, posicionado su cuerpo en medio de sus piernas.
El Alfa lo miraba con una expresión de satisfacción en su rostro, acercó una de sus manos y retiró un mechón de cabello de su frente y lo colocó detrás de su oreja.
Sus ojos se revolotearon al sentir sus largos y elegantes dedos tocar su cara. Recorrió su cuello