Capítulo 35. ¿Serás mi mamita ahora?
—Sí, acepto.
Lorenzo sonrió al escuchar la respuesta de Stella, acarició su mejilla con la yema de sus dedos, mientras su boca descendía sobre los cálidos labios de la joven, fue lento, casi una agonía el tiempo que pasó antes de que sus labios se encontraran. El beso no fue apasionado, fue tierno, delicado. Un beso con el que Lorenzo le quería hacer sentir todo lo que estaba sintiendo por ella.
Stella llevó sus manos al cuello de Lorenzo, enredó sus dedos en los cabellos cortos y presionó para