Capítulo 17. ¿Le gusta lo que ve?
Stella miró a Lorenzo tendido sobre la cama, estaba completamente vestido. ¿Qué se suponía que tenía que hacer? No iba a desvestirlo, ¡era imposible! Tragó el mudo formado en su garganta y se acercó. Los zapatos fueron lo primero que le quitó, los acomodó en un lugar alejado y luego, con manos temblorosas, se acercó para quitarle la corbata y desabotonar el primer botón de la camisa, la joven temía que fuera a ahogarse con lo apretada que se veía la prenda.
—No se despierte, por favor —pidió, p