Capítulo 67. Un rayo de esperanza.
Mientras la luna parecía unirle a Alexander una intensa conexión, el malvado hechicero Hakeem sentía cómo su embrujo perdía fuerza y debilitaba a Zeus. Sin embargo, en su cueva resonaba una fuerza sobrenatural más poderosa que toda su maldad. Hakeem sabía que Zeus había sido bendecido por los dioses, pero aún no lograba descifrar quién era esa criatura que ponía en tela de juicio todo su poder maligno.
En la penumbra de su cueva, Hakeem se volvió hacia uno de sus secuaces, un hechicero igualmen