Capítulo 66. Una luz en medio de la oscuridad.
Horas después…
Alexander se acomodó al pie del robusto árbol y sintió la frescura de la noche envolverlo como un manto. Las estrellas titilaban en el cielo, pero su mente estaba nublada por la confusión. De repente, una figura apareció ante él: la joven hechicera licántropa, con sus ojos brillantes como dos faros en la oscuridad.
—Alexander —comenzó ella, su voz suave pero apremiante. —Debes escucharme. Han lanzado un hechizo intenso para debilitar a tu padre. Solo tú puedes romperlo. Eres el e