Al salir de su trabajo, Rebeca se encontró con Viviana Deloz, su gran amiga.
-Vení a casa, no creo que a Camilo le moleste tu presencia.
-Amiga… ¿Dónde quedó esa adolescente rebelde? Siento que hasta le tenés miedo a tu novio.
-No, no es eso… Hasta nos vamos a casar.
- ¿Estás segura de querer hacerlo?
-Me conocés muy bien…
-Demasiado.
Rebeca suspira con resignación.
-No te cases.
-No es tan simple.
- ¿Por qué quiere casarse él?
-No lo sé.
-¿Te das cuenta?
-¿De qué?
-No dijiste porque nos amamos