Mundo ficciónIniciar sesiónAmina
Me dejo arrastrar por la corriente. Cada beso suyo es una brasa que me quema desde los labios hasta el centro del pecho. Siento su cuerpo entero presionando contra el mío, sus manos firmes en mi espalda, descendiendo lentamente hasta mi cintura, hasta posarse en mis caderas con una autoridad que me hace estremecer. Él me besa como si quisiera consumirme entera, y yo me abro a él, cediendo terreno que ni siquiera sabía que estaba dispuesta







