Mundo ficciónIniciar sesiónLos minutos pasan delante de mi cara. Miro fijamente la manecilla del segundero como avanza imparable, riéndose de mi. Tarde o temprano tendré que afrontar la situación, no puedo esconderme para siempre en estos baños iluminados por bombillas parpadeantes.
Abro el pestillo y salgo. Miro mi reflejo en el espejo. Tengo los ojos colorados e hinchados de llorar. Me devuelvo una mirada triste. Esa es la cara de una mujer que cree lo que ha leído.
No







