Mundo ficciónIniciar sesiónRegresaron a Edimburgo dos días después, para integrarse nuevamente a la temporada en la ciudad. Eugenia saludó al mayordomo en la casa que había alquilado lady Agatha, y en la que amablemente le habían invitado a quedarse, le entregó los guantes y el sombrero a un lacayo cercano. Estaba exhausta después de su viaje y el par de días agitados que vivió en la casa de campo de su amiga, pero aun así no pudo evitar sentirse lle







