Mundo de ficçãoIniciar sessãoLa noche avanzaba y algunos de los hombres se quedaban dormidos, Terr vigilaba parado en la punta del bote. Thomas no pudo soportar más y cayó dormido, Isabel lo siguió, Terr dejó que durmieran. Los dos hombres a bordo del bote de Terr a parte de los cuatro dueños de las esencias del tiempo se dedicaron a remar, parecía que tenían energía de sobra.
El segundo barco se despegó un poco del primero, los hombres en el segundo b







