Mundo ficciónIniciar sesiónCuando Ester entró por la puerta de atrás nos llamó y nos condujo a un barco casi deshecho y sucio con solo un ayudante. Yo muy molesto le pregunté si eso era lo mejor que podía conseguir, ella contestó que era lo mejor con las prisa que había. La amiga de Ester llegó un rato después, ella era blanca como la arena, y sus ojos eran como el verde de la esmeralda más pura y bella que yo hu







