Por esos días en su trabajo, conoció a una chica muy agradable: Anne Marie. Vino a buscar un vestido y ya faltaba muy poco para la boda, por lo que todo el mundo estaba muy ocupado, entonces ella le dijo que lo haría. Le haría las modificaciones. Lo que ella no dijo fue que tuvo que quedarse a trabajar horas extras y salía a las 9 de la noche cuando se iba el último del personal de limpieza. Gracias al Señor Duncan y al auto que le regaló pronto llegaba a su pequeño departamento. En días así, n