Rosalin y el señor Duncan iban tomados del brazo entrando al salón de eventos donde se llevaría a cabo la fiesta por el compromiso de Clarisse y Antoine. Clarisse había dejado bien en claro que ella no debía faltar. No quería que se rompiera su amistad.
Rosalin con la ayuda de Byron escogió un vestido dorado que se adaptaba a sus curvas, con escote de corazón y los tirantes se abotonaban en el cuello con una gran abertura en su pierna izquierda. Un peinado alto con mechones sueltos.
-Eres una v