Para la tarde del miércoles, al haber pasado un tiempo juntos, Evangelina se percata de que su pareja y las hermanas de este no había probado un bocado de comida en días debido a la tristeza del suceso, así que les pide que coman algo, les dice que deben de ser fuertes y tratar de seguir adelante.
Es así, como ellos a fuerzas aceptan y consumen la comida que ella les había ordenado, la cual era algo ligero para que nos les hiciera daño o cayera pesado, se trataba de simples sopas de verduras,