Después del día miércoles, el cual estuvo lleno de dolor y tristeza, los días siguientes pasaron con tranquilidad pero de manera extraña, ya que, las hermanas René y Rosa habían decidido encerrarse en su habitación, Donde solamente hablaban entre ellas y no aceptaban la convivencia familiar, debido a que tenían un gran dolor que era expresado mediante gritos y sollozos qué se situaban por la noche.
Este detalle le parecía realmente escalofriante a Evangelina, quién temía por la salud mental de