De esta manera, Evangelina quien en el fondo también se encontraba incómoda con la actitud tan extraña y envidiosa de Xiomara, decide simplemente tomar un fuerte respiro, sonreír con tranquilidad y sentarse en aquel asiento en un lado de la entrevistadora.
El programa toma un corte en ese preciso momento, con el fin de pausar un poco la entrevista y hacer supuestamente más emocionante el regreso al programa, ya que en este hablaría Evangelina la “Prometida afortunada de México”, así le habían