De esta manera al encontrarse todos en casa de Evangelina, y notar que no era un lugar exactamente seguro debido a que la puerta del apartamento fácilmente podía ser abierta, además de otros detalles de seguridad, donde le hacían falta protecciones metálicas a la ventana, no existía una caseta de vigilancia más que algunos guardias que su trabajo no lo desempeñaban bien, entre otras cosas.
Guillermo observa cada detalle, nota que puede ser algo peligroso el vivir aquí y le sugiere a Evangelina