Carolina con una voz tranquila pero con un toque extraño comenzaba a decir:
- A pesar de haberme perdonado Guillermo, yo no puedo seguir viviendo con esta gran culpa que me carcome el alma… se lo bueno que has sido conmigo y no te atribuyo mi malestar general ya que, yo misma lo provoqué, con mis acciones yo ocasioné que mi vida perfecta se viniera abajo, simplemente por una simple obsesión que tuve contigo, llegue a ser capaz de cometer uno o más atrofies que afectaron tu vida como la