Es la mañana del dos de octubre, día en el que despiertan juntos y abrazados de manera melosa Guillermo y Evangelina, quienes el día anterior la pasaron espléndidamente, llenándose de caricias de amor hasta quedarse dormidos, realmente la velada que pasaron fue maravillosa, donde se dejaron llevar por las ganas de volverse a besar y tocar, dejando de lado las angustias y demás problemas que pudiera haber.
Pero, desafortunadamente la vida no podía ser siempre color de Rosa, ya que, Guillermo te