Rubí.
Iba a acompañar a Mapa a la fiesta, pero mamá, con su, no salgas, porque tenía una rara corazonada y al verla tan nerviosa desistí, y más cuando dijo: si deseas mucho ir, tendrás que hacerlo con tu hermano mayor. Y eso sí que no, Luis David era peor que un militar custodiándome. Ahora estaba intenso y podré de su novia; la pobre era la única que se lo aguantaba.
Cuando la llamaron para contarle lo acontecido con Angélica y Eros, los cuales andaban desaparecidos, comprendí sus corazonadas