Mundo ficciónIniciar sesiónPor poco suelta la carcajada estruendosa al ver a su potra, desnuda en medio de la recepción de ese pequeño hotel, contándole desesperada a la mujer de recepción de un hombre la había raptado, y si no es por sus amigos de viaje, habría abusado de ella, era tal el dramatismo que le imprimía a su narración que la gente estaba aturdida, y no porque ella estuviera solo con botas, sino por la capacidad actoral que se gastaba.







