Mundo ficciónIniciar sesiónLa sumisa los observo algo confundida, solo había dicho una palabra el hombre pelirrojo, dejando a todos en un estado de asombro. Popescu la había cedido, nada más así, jamás lo había hecho, ni con amos que eran mucho mayores, y ahora, estaba ante estos dos jóvenes que la miraban risueños.
—Mi Amo, —se acercó a Popescu—, no estoy segura de esto.
—Vamos —le sonrió,







