Mundo ficciónIniciar sesiónNo había sido difícil convencer a Susan que los acompañara al hotel que había llamado Maurice, el muy imbécil la había subido a su hombro como un costal, sin importarle las miradas del resto de mujeres y hombres en el local, que pocos minutos atrás habían estado cantando a pulmón con ZAZ. Subiendo a la parte trasera de la camioneta con ella, para sentarla en su regazo. Le había dado un golpe en el rostro, q






