CAPÍTULO 9
Estoy embarazada.
La mirada de Damon descendió, su mandíbula se tensó lo suficiente como para notarse. La suavidad de hace unos momentos desapareció, reemplazada por algo más oscuro, algo más cerrado.
Por un segundo, Bianca se arrepintió de haberlo mencionado.
—No esperaba verlo —añadió rápidamente—. Simplemente pasó.
Damon no respondió. Sus manos descansaban inmóviles sobre su regazo, los dedos curvándose ligeramente como si contuvieran algo.
Bianca se sentó más recta, su voz más su