Capítulo 40
El idiota ruso permanecía frente a nosotros con una sonrisa descarada, Berenice se adelantó poniéndose en medio para evitar que yo avanzara para romperle la cara.
《 Grave error, porque estaba dispuesto a arrancarle esa sonrisa estúpida del rostro 》
—Max, por favor, no quiero una pelea más entre ustedes —instó intentando calmarme—. Él únicamente actuó porque yo se lo pedí —continuó apaciguando mi ira. Miré por encima de Bere y él parecía estar bastante tranquilo, esa mirada retadora