—No podemos ir al templo así nada más, estas cosas no son como si dijeras que va a ir un lugar y recibir auxilio, por el dios del sol, solo vamos a casa hija, tal vez cuando el Duque y tú se calmen, tal vez…
—No digas tontería madre… Ese hombre engañó a mi hermana ¿Qué más necesitas con eso? ¿Quieres que ocurra lo mismo que ocurrió contigo y padre?—Bien aquellas palabras de mi hermano habían salido muy brutales tanto así que lo observe sorprendida, en lo que observe sus ojos llenos de lágrimas