—Mire nada más lo que ha hecho Duque, su brazo no cura, no lo hace…—Salí de mis pensamientos y de la mirada perdida en dirección al lugar por donde había salido mi esposa y observe al hombre frente a mí, este estúpido sacerdote estaba en búsqueda de que lo asesinara, estaba tan necesitado al perecer de que yo me encargara de él, que me hace preguntarme que tan difícil puede ser asesinarlo, sin duda alguna no habría sin ningún tipo de problema.
No, no puedo hacerlo Elizabeth en su mirada vi todo