—Yo tampoco entiendo qué se le pasó a Eric por la cabeza para dejar a una mujer tan hermosa como tú y buscarse a esa otra —dijo Paula mientras Luna miraba desconcertada la foto que ella le había enviado.
Sin embargo, Luna se sorprendió al darse cuenta de que, en lugar de sentir una ira incontrolable o una profunda tristeza, su reacción era de una calma extraña.
Había pensado que esto la haría explotar de rabia o que le provocaría una frustración inmensa. Pero en ese preciso momento, aparte de un