—Oscar, ¿por qué llegaste tan tarde?
Cuando regresé a casa de Luna, ella me preguntó de repente con preocupación.
—Ni lo menciones, la doctora Maren me pidió un favor, me retrasé un poco.
—Luna, estoy agotado, quiero dormir un rato.
Después de decir estas palabras, me dirigí directo hacia mi habitación.
—¡Espera un momento!
—¿Qué ocurre? —Miré a Luna, confundido.
Luna me dijo: —No duermas aún, ven conmigo a ver a Paula.
—¿Qué le pasa a Paula?
—Te lo cuento en el camino. —Luna suspiró, lo que me