No sabía en realidad qué le pasaba a María, de repente me dijo esas cosas.
Lo mejor era alejarme de ella, para evitar de esa manera tener problemas innecesarios.
María seguía enviándome mensajes por WhatsApp, pero de repente el mensaje no se enviaba.
Fue entonces cuando se dio cuenta de que la había eliminado de mis contactos.
María estaba en ese instante furiosa.
—¡Maldito! ¡Los hombres no sirven para nada!
María no podía tragarse esa absurda rabia.
Con indignación total , marcó un número de ce