—Si Raúl aún tiene este hogar en su corazón, si todavía me quiere a mí y si nos trata a ti y a mí como siempre lo hizo, entonces, si seguimos viviendo así, no hay nada de malo.
—Ya tengo más de 30 años, y hay muchas cosas que ya tengo muy claras. Los hombres son todos iguales. Incluso si me divorcio de él y encuentro a otro, en realidad, todo sería casi lo mismo.
—En lugar de eso, mejor no hacer ningún alboroto. Al menos él me ha entregado el control de las finanzas, así que no puede causar gran